Cada día prestamos más atención al cuidado de nuestra salud visual. Con la llegada del verano y las altas horas de exposición solar, el uso de gafas de sol incrementa. Si usamos gafas de vista, puede suponer un problema a la hora de protegernos. Tenemos dos opciones, o que nuestras gafas graduadas sean fotocromáticas (se oscurecen con la luz solar) o usar gafas de sol graduadas. Veamos los requisitos para saber si se pueden graduar todas las gafas.

4 requisitos para gafas de sol graduadas:

1: El tamaño.

Aunque los tamaños más frecuentes se pueden graduar todos, en este caso la limitación estará en los tamaños más grandes. Algunas gafas de pantalla o de lentes muy amplias presentarían dificultad para graduar porque la fabricación de lentes con graduación llega hasta 80 mm.

Además, mientras mayor sea el cristal graduado, más peso tendrán las gafas y serán menos confortables.

2: ¿Polarizadas?

El tratamiento de polarizado no es un obstáculo para graduar las lentes de sol, por lo que no supone una limitación.

3: El color.

En este aspecto las limitaciones se han reducido mucho en los últimos años. Anteriormente, sólo se fabricaban las lentes graduadas de los colores más comunes (verde, gris o marrón), pero en la actualidad son muchos los colores que se pueden elegir, incluso degradados.

4: La forma.

Aquí si debemos tener presente que puede ser uno de los principales requisitos. En cuanto a las gafas curvadas son las que más inconvenientes pueden presentar, incluso llegar a ser imposible su graduación si la persona necesita lentes progresivas. Esto ocurre porque según el punto de la gafa por el que se mire la graduación cambiará, y si la lente está curvada distorsionará el enfoque en ese punto.

Para el confort y la comodidad de los usuarios con gafas en verano hay numerosas opciones. También es habitual optar por lentillas para usar unas gafas de sol sin graduación.

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